26 Mar Qué es la conciencia corporal y cómo mejorarla con ejercicios
En nuestro día a día, rara vez prestamos atención a nuestro cuerpo hasta que sentimos dolor o molestia. Sin embargo, desarrollar una buena conciencia corporal nos permite mejorar nuestra postura, prevenir lesiones y optimizar nuestros movimientos. En este artículo exploraremos sobre el conocimiento del cuerpo, así como los beneficios de entrenar nuestra percepción corporal para mejorar la salud y el bienestar.
Conciencia corporal versus consciencia corporal
Primero vamos a definir y diferenciar dos conceptos que se suelen confundir, ya que en un primer momento parecen el mismo, pero tienen diferencias importantes, sobre todo cuando hablamos del cuerpo o del movimiento: la conciencia y consciencia corporal.
Conciencia corporal
La conciencia corporal se refiere al reconocimiento mental que tienes de tu cuerpo en el espacio y de lo que está haciendo. Es la capacidad de percibir, sentir y controlar el cuerpo de manera consciente, reconociendo la postura, los movimientos y las sensaciones internas. Involucra tanto el sentir como el saber lo que pasa en tu cuerpo.
Ponemos un ejemplo: Cuando estás sentado y te das cuenta de que estás encorvado y decides corregirlo.
Consciencia corporal
La consciencia corporal, el término consciencia hace referencia más directa al estado de estar despierto, atento y presente respecto a tus propias sensaciones, emociones y cuerpo. La consciencia corporal sería el estado de estar plenamente atento a lo que ocurre en tu cuerpo aquí y ahora, como en la meditación o el mindfulness.
Un ejemplo sería: Estás en una sesión de respiración consciente y te das cuenta del ritmo, la temperatura del aire, cómo se mueven tus costillas.
Conocimiento del cuerpo
Entonces, ¿cuando hablamos del conocimiento del cuerpo, englobamos los términos anteriores? La respuesta es no. El conocimiento del cuerpo hace referencia a un saber conceptual o teórico sobre la anatomía, la fisiología y el funcionamiento del cuerpo. Incluye comprender cómo están estructurados los sistemas corporales (muscular, óseo, nervioso, etc.) y cómo interactúan. Es el tipo de conocimiento que se estudia en educación física, medicina, fisioterapia o biología.
De forma resumida te explico la diferencia clave entre los tres conceptos:
- La conciencia corporal es saber que tienes un cuerpo y entender cómo se mueve o está posicionado.
- La consciencia corporal es estar atento y presente en las sensaciones y estados de tu cuerpo.
- El conocimiento es entender el cuerpo desde la teoría y el estudio.
El ritmo de la vida frenético, sumado al incremento del sedentarismo, jornadas laborales interminables, al que añadimos el aumento del uso de dispositivos electrónicos, hace cada vez más patente, la perdida nuestro cuerpo (nuestra conciencia corporal). Esto es una realidad que nos acecha y amenaza continuamente.
La siguiente pregunta te lo dejará aún más claro:
¿Cuándo nos acordamos de nuestra espalda?
La respuesta es clara, cuando nos duele, o cuando nos pica como a los osos, pero hasta llegar a ese punto, el del dolor, vamos modificando la postura de nuestra columna poco a poco sin darnos cuenta, dejamos de ser dueños de nuestro cuerpo, estamos perdiendo nuestra conciencia corporal.
La conciencia corporal es esencial, ya que muchas disfunciones del sistema nervioso surgen de hábitos posturales incorrectos o falta de movilidad en ciertos tejidos. Al mejorar la percepción corporal y la movilidad del sistema nervioso, se pueden liberar atrapamientos neurales y mejorar el movimiento sin dolor.
Componentes de la conciencia corporal
Vamos a ver cuáles son los componentes de la conciencia corporal y si podemos influir sobre ellos:
- La propiocepción que es la capacidad de sentir la posición y el movimiento del cuerpo en el espacio sin necesidad de verlo. Un ejemplo sencillo sería cerrar los ojos y tocarse la nariz sin fallar.
- La interocepción que hace referencia a la percepción de sensaciones internas como la respiración, el ritmo cardíaco o la tensión muscular.
- La kinestesia que está relacionada con el movimiento, permite sentir la velocidad, dirección y fluidez de un gesto corporal.
- La alineación postural, en este caso es el reconocimiento de cómo están colocadas las diferentes partes del cuerpo en relación con la gravedad y el entorno.
- El control motor que es la capacidad de activar o relajar músculos de manera voluntaria para moverse con precisión y eficiencia.
Cómo influir sobre los componentes de la conciencia corporal
Con el Método EDP® trabajamos sobre todos estos componentes ayudando a desarrollar la conciencia corporal, ya que sus beneficios tanto a nivel físico como mental y emocional son múltiples.
- Mejora la postura y el movimiento, al estar más atento a tu cuerpo corriges hábitos posturales perjudiciales y adoptas posiciones más saludables. Previene y alivia dolores crónicos (especialmente en la espalda, cuello y hombros) y hace que los movimientos sean más fluidos y eficientes, reduciendo el desgaste físico.
- Previene lesiones, escuchar las señales del cuerpo ayuda a detectar tensiones o sobrecargas antes de que se conviertan en lesiones. Ayuda a respetar los límites físicos, evitando forzar posturas o movimientos dañinos o compensaciones inadecuadas.
- Optimiza el rendimiento físico, está claro que una mayor conciencia corporal ayuda a mejorar la técnica y la eficiencia de los movimientos.
- Reduce el estrés y la ansiedad, a través de la atención plena en el cuerpo ayudamos a relajar la tensión muscular y mejorar la respiración, lo que disminuye el estrés y la ansiedad.
- Mejora el equilibrio emocional, aumenta la percepción de sensaciones internas (interocepción), lo que facilita gestionar emociones y reacciones impulsivas. Esto se traduce en mayor calma y autoconocimiento.
- Recuperar movilidad y funcionalidad después de lesiones o cirugías. Ayuda a reintegrar movimientos después de una lesión y facilita la detección de zonas rígidas o con falta de movilidad que necesitan trabajo específico.
- Desarrollo del autoconocimiento, a través de la conciencia del cuerpo, entiendes mejor cómo responde a diferentes situaciones, emociones y ambientes. Esto favorece una relación más sana y respetuosa contigo mismo.
Todo esto lo hacemos a través órdenes sencillas que sirven para ejecutar los movimientos correctos, a la vez que se retroalimenta el funcionamiento cerebral.
Ejercicios para de mejorar la conciencia corporal
A continuación, te dejamos unos ejercicios para desarrollar y mejorar la conciencia corporal.
De pie, en bipedestación:
Ejercicios para el cuello:
Ejercicios para la espalda:
Ejercicios para movilizar las caderas en sus tres ejes de movimiento.
Primera movilización de cadera:
Segunda movilización de cadera:
Tercera movilización de cadera:
Sentados, en sedestación
Ejercicios para el cuello:
Ejercicios para la espalda sentados:
Tendidos en el suelo
Ejercicios para el cuello:
Varios ejercicios para la espalda que te ayudarán a mejorar tu conciencia corporal en el suelo
Primer ejercicio de espalda
Segundo ejercicio de espalda
Tercer ejercicio de espalda
Ahora que ya sabes qué es la conciencia corporal que se puede mejorar con estos ejercicios, quizás quieras conocer nuestros servicios (presenciales y online):
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