Opiniones sobre el uso de correctores posturales

opiniones sobre el uso de correctores posturales

Opiniones sobre el uso de correctores posturales

Vivimos en una época donde los problemas posturales están a la orden del día. El sedentarismo, las jornadas laborales prolongadas frente a una pantalla y la falta de consciencia corporal nos están pasando factura. Como especialista en reeducación postural he visto de todo. Hoy quiero hablarte de algo muy frecuente: el uso de correctores posturales.

¿Qué es un corrector postural?

Existen distintos dispositivos:

Para “erguir la espalda”:

Se trata de un dispositivo, generalmente una especie de chaleco o tira elástica, que se coloca sobre los hombros y espalda para «forzar» una postura erguida.

Para corregir el cuello:

En este caso es un sensor que se coloca pegado a la nuca y que indica por un pitido cuando pierdes la alineación del cuello.

Ambos, se venden como una solución rápida y eficaz para «mejorar la postura», «evitar dolores» o incluso «educar a tu cuerpo».

Pero aquí os dejo mi opinión profesional y, sinceramente, crítica:

El cuerpo no aprende por imposición, sino por consciencia.

Esto no lo digo yo, si no la Neurociencia: “Cualquier aprendizaje que no sea significativo no sirve para nada”.

Desde el Método EDP® defendemos que la postura se reeduca desde el movimiento, el aprendizaje y el control motor consciente y la percepción, no ser inmovilizado por un arnés.

El cuerpo necesita moverse, sentir, adaptarse y reaprender, para crear nuevas conexiones neuronales que ayudarán a cambiar los “Mapas cerebrales borrosos” que hemos ido adquiriendo por el mal uso de nuestro cuerpo.

Un corrector anula el trabajo muscular, especialmente el de los estabilizadores posturales profundos. El mensaje que recibe tu sistema nervioso es: “no necesitas hacer nada, otro se encarga por ti”.

Y si no usas tus músculos para mantener una postura, se irán debilitando, atrofiando, siendo otra parte del cuerpo la que debe asumir esa falta de uso.

Es decir, pierdes fuerza, pierdes control y, sobre todo, pierdes la oportunidad de aprender a gestionar tu propio cuerpo.

Solución temporal ≠ solución real.

Muchas personas se sienten “mejor” al ponerse un corrector. Claro, es lógico. La postura cambia al instante. Pero la pregunta es:

¿Qué pasa cuando te lo quitas?

La respuesta más habitual es: vuelvo al punto de partida…o peor.

¿Cuándo sí son útiles los correctores posturales?

Los correctores pueden ser útiles en contextos clínicos específicos, bajo supervisión profesional, y como ayuda puntual. Pero como herramienta de uso cotidiano o “autónomo”, pueden fomentar más dependencia que autonomía.

¿Y entonces, qué propongo?

No se trata de “forzar la postura”, sino de reeducar, crear nuevos hábitos, y moverte de forma más eficiente, segura y natural.

Los correctores posturales no son malos por sí mismos, pero no son la solución definitiva. Si realmente quieres cambiar tu postura, mejorar tus dolores y sentirte fuerte desde dentro el camino es otro. Nosotros te podemos enseñar.

¿Te animas a conocer tu cuerpo desde otra perspectiva?

¿Te gustaría conocer los diferentes servicios de educación postural que ofrecemos en EDP® tanto para particulares como para empresas?. Disponemos opciones presenciales y online.

Conoce nuestro Programa EDP® para cualquier edad, para mayores, para niños y adolescentes y nuestro EDP® Corporativo.

Olga Fernández Fernández
Olga Fernández Fernández
hola@ejerciciodinamicopostural.es

Especialista en Reeducación Postural y aplicación de la fuerza para el movimiento. Creadora de la Metodología EDP®

No Comments

Post A Comment

gdpr-logo-EDP
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Puedes consultar nuestra Política de Cookies y nuestra Política de Privacidad.